Se denuncia la desigualdad en el acceso a la justicia en Argentina, donde los recursos economicos y los contactos politicos parecen determinar el resultado de los procesos legales.
Se pone como ejemplo el caso de Marcelo Porcel, procesado por abuso de al menos 10 menores, quien a pesar de las denuncias y el pedido de prision, se encuentra en libertad y puede moverse sin restricciones significativas.
Se critica que esta situacion revictimiza a las victimas, quienes denuncian despues de muchos anos y sienten que la justicia no les da la razon al cruzarse con sus agresores en libertad. Se senala que si no se tiene dinero ni contactos, la situacion seria completamente diferente.