Periodistas denuncian la existencia de ñoquis en la política, personas que no trabajan en sus puestos pero cobran un sueldo. Se menciona que en la municipalidad de Córdoba había personas que no cumplían con sus tareas, y que esto se relaciona con la creación de ministerios para la política de género que terminan siendo "cuevas de ñoquis" sin atención real a los problemas.
Se compara la situación con políticas de otros países, como Estados Unidos, donde existe un registro público de delincuentes sexuales (Sex Offenders). El debate se centra en los derechos de los delincuentes versus los derechos de las personas, y la complejidad de la reinserción de abusadores.