Se debatió sobre el concepto de populismo en Argentina, rastreando sus orígenes hasta el golpe de Uriburu en 1930 y su persistencia a lo largo de la historia, con pequeños interregnos.
Se afirmó que el actual gobierno busca un "cambio de paradigma" y se cuestionó la reducción de la desigualdad y distribución del ingreso lograda por gobiernos anteriores, a menudo tildados de populistas.
Se defendió la necesidad de políticas públicas independientes y se abogó por el diálogo entre diferentes sectores políticos para evitar repetir errores del pasado.