En un debate sobre un caso de presunto femicidio y violencia de género, se planteó la complejidad de los diagnósticos en salud mental y su relación con la criminalidad.
Se destacó que la Argentina enfrenta una "deuda brutal" en materia de salud mental, con estadísticas alarmantes sobre enfermedades mentales que afectan a una porción significativa de la población.
Los panelistas señalaron la importancia de no equiparar automáticamente la "locura" con la criminalidad, enfatizando la necesidad de cautela y evidencia científica en los diagnósticos psiquiátricos, especialmente en casos de violencia extrema.
Se recordó que en Argentina ocurre un femicidio cada 32 horas, y se criticó al gobierno por desmantelar organismos de prevención y capacitación en violencia de género, a pesar de que estas políticas son consideradas impostergables.