El programa continúa el debate sobre el femicidio de Agostina Vega y la revictimización mediática. Se menciona la indignación del padre de la víctima en una conferencia de prensa, donde exigió un minuto de silencio por su hija.
La discusión se centra en la definición de femicidio vs. homicidio, y la responsabilidad de los medios al abordar estos temas. Se critican las preguntas morbosas a los familiares y la forma en que algunos periodistas buscan generar polémica y rating a costa del dolor ajeno.
Se citan opiniones de figuras públicas en redes sociales, como Diego Recalde y Jorge Rial, que generan controversia con sus comentarios sobre el caso y la conducta de la víctima. También se menciona a Malena Pichot, quien se pronuncia a favor de la pena máxima para abusadores y pedófilos.
El debate escala con la intervención de Ricardo Moreno, quien en un audio de WhatsApp sugiere que el caso le sirve profesionalmente para publicidad. Además, se discute la idea de que "nadie mata a una mujer por ser mujer" y la negación del concepto de patriarcado por parte de algunos sectores libertarios. Se destaca la distinción entre femicidio y feminicidio, este último entendido como la falta de un sistema judicial que castigue efectivamente a los agresores.
El segmento también aborda la falta de acción y la excesiva discusión sobre el tema, con panelistas expresando su frustración ante la banalización del problema y la necesidad de leyes concretas. Se cuestiona la rehabilitación de violadores y pedófilos, y la eficacia de las marchas para generar cambios reales.