Se analiza la posibilidad de calificar el crimen de Agostina como un "crimen silencioso", dado que nadie en la casa de Barrelier escuchó o vio nada durante la presunta sofocación y posterior desmembramiento del cuerpo.
Se explican las diferencias entre sofocación mecánica y química, y cómo la autopsia de un cuerpo desmembrado puede no ser concluyente para determinar la causa exacta de muerte o si hubo abuso sexual.
Se menciona que la familia de Barrelier y su pareja tenían prohibido el ingreso a la habitación donde se habrían cometido los crímenes.