Miso, el contador, se presenta como colaborador arrepentido y aporta pruebas de su relación con el narco Alvarado y el ex juez Bailaque. Según Miso, Alvarado le sugirió convertirse en contador de Bailaque, quien a su vez le habría pedido a Miso que espiara la causa contra Alvarado y revisara las finanzas del juez.
Miso también habría solicitado a Bailaque que le ayudara a justificar su declaración jurada de bienes, que era "injustificable". La investigación revela una estrecha y contaminada relación entre el narco, el juez y el contador.