Se confirma que en el asesinato del chofer de aplicación participaron delincuentes que dispararon y también utilizaron un arma blanca contra la víctima. El pasajero, un efectivo del Servicio Penitenciario, resultó ileso y fue quien trasladó al chofer herido al hospital, donde lamentablemente falleció.
Los delincuentes, que escaparon sin robar el vehículo ni las pertenencias del chofer, continúan prófugos. Se baraja la hipótesis de que el penitenciario, que podría haber estado uniformado, generó temor en los atacantes, quienes huyeron tras el ataque.
Se menciona que el personal subalterno del Servicio Penitenciario generalmente no porta armas, lo que explicaría por qué el penitenciario no pudo repeler la agresión. La policía científica trabaja en la zona recabando pruebas y buscando cámaras de seguridad para identificar a los responsables.