En un partido de fútbol amateur en El Viso, Pilar, se produjo una batalla campal entre jugadores y árbitros.
Los árbitros, cansados de las agresiones continuas, tuvieron que defenderse con sus banderines e incluso se agredieron entre ellos para proteger a un compañero.
Se destaca la falta de seguridad en estos torneos y la recurrencia de este tipo de incidentes en el conurbano bonaerense, donde los jugadores pagan por jugar y la diversión se ve empañada por la violencia.