Se detalla el modus operandi de Barrelier para inmovilizar a su víctima, utilizando cinta transparente para sujetarle las manos, morderla y atarla de las piernas.
Tras asegurar a la víctima, Barrelier se dirigió a la vereda para ocultar la motocicleta de esta, dejando el portón de acceso entreabierto.
En un acto de valentía, la víctima logró liberarse de las ataduras y escapar de la vivienda corriendo hacia la calle.