Se detalla la excavación en El Infiernillo, Tucumán, donde se busca comprobar la ocupación de cazadores-recolectores hace 10.000 años.
A diferencia de culturas posteriores con dominio de la agricultura, estos grupos dependían de la caza y recolección, utilizando herramientas de piedra, madera y hueso para diversas tareas.
La expectativa es encontrar material orgánico (hueso o carbón) que precise la antigüedad del asentamiento.