Se enfatizó la necesidad de abrir la economía argentina, que actualmente tiene un coeficiente de apertura inferior al 30%, para aumentar la competitividad, mejorar la calidad de los bienes y ofrecer mejores precios.
Se anunció la adhesión de Argentina a la Alianza Transpacífico (TPP), como parte de la estrategia para abrir la economía y contrarrestar el cierre de los últimos 100 años.
Se argumentó que la apertura económica es fundamental para el crecimiento y la prosperidad, y que Argentina, a pesar de los gobiernos "liberticidas", tiene la capacidad de competir globalmente.