La policía allanó la casa de Viviana, madre de Claudio Barrelia, sospechoso del femicidio de Agostina Vega, en busca de más pistas. La mujer expresó sentirse avergonzada y defraudada por su hijo, a pesar de haber creído en su inocencia.
La investigación se centra en los movimientos y comunicaciones de Barrelia, buscando determinar a quién llamó o solicitó colaboración. La casa de la madre es descrita como humilde.