Existe una probabilidad del 80% de que el fenómeno climático "El Niño" vuelva a manifestarse este verano, según advirtió la Organización Meteorológica Mundial. Se espera un aumento significativo del calor a nivel global, con un mayor riesgo de sequías en algunas regiones e inundaciones en otras, como en África Oriental.
El fenómeno se caracteriza por una temperatura de la superficie del mar superior a la media en el océano Pacífico. Sus efectos pueden variar en intensidad, duración y momento de ocurrencia, afectando a grandes regiones como Australia y el Sahel, entre otras.