La Selección Argentina fue recibida en Kansas City, Estados Unidos, por tormentas severas y vientos fuertes, tal como lo había pronosticado la Agencia Meteorológica del país. Estas condiciones climáticas son frecuentes en la zona durante los meses de junio y julio, época de transición entre primavera y verano.
Las tormentas causaron inundaciones repentinas y daños en carteles y ploteos relacionados con la AFA. Si bien el tiempo mejoró, se advierte que este tipo de fenómenos, incluyendo alertas por tornados, podrían repetirse durante el mundial. Las temperaturas máximas oscilarán entre 28 y 34 grados, con alta humedad generando sensaciones térmicas elevadas.