Karina acusó a Tony Salatino de aprovecharse de ella cuando estaba enferma de cáncer, haciéndola trabajar en un estado calamitoso y cobrando derechos de autor de sus canciones sin estar inscripta en Sadaic.
Tony Salatino negó las acusaciones, afirmando que tenía testigos y que un médico le había dado el alta para trabajar, ya que consideraba que era beneficioso para su recuperación y para superar el trauma.