Se especula que el sospechoso se "lavó las manos" para ocultar el desastre que cometió al desmembrar el cuerpo. Se menciona el uso de luminol para detectar rastros de sangre y la importancia de observar la escena del crimen para levantar muestras.
Se hace hincapié en que una persona que desmembra a otra debería tener ampollas en las manos debido a la fuerza ejercida, algo que se podría corroborar con exámenes forenses.