Se analiza la activación tardía de la "Alerta Sofía" en el caso de Agostina, la cual, según algunos relatos, se habría emitido el domingo por la tarde, coincidiendo con el entretiempo de un partido de fútbol. Se cuestiona por qué no se activó la alerta a primera hora del domingo, como indican los protocolos.
Se discute la falta de una estructura similar al FBI en Argentina para la investigación criminalística, aunque se reconoce el buen trabajo de los peritos criminalistas convocados. La crítica principal se centra en la cabeza de la investigación, es decir, el fiscal, y la inexperiencia o negligencia en la aplicación de protocolos.