Se cuestiona la tardanza en la activación de la Alerta Sofía y la falta de autocrítica del fiscal Garzón en el caso del femicidio de Agostina.
Se sugiere que una intervención más rápida de la justicia y la policía, así como la activación temprana de la alerta, podrían haber evitado el sufrimiento de la familia y la libre circulación del imputado Barillier.
Se critica la falta de operativos en los accesos y la posible minimización del caso al no catalogarlo como femicidio, sino como homicidio agravado.