Ariel, el remisero que trasladó a Agostina, compartió detalles cruciales sobre el viaje y la entrega de la menor a Barrelier. A pesar de la tristeza por el trágico desenlace, Ariel destacó la confianza que Agostina le transmitió, haciéndole creer que se trataba de un encuentro esperado y una sorpresa para su madre.
El conductor relató la conversación con Agostina, quien se mostró feliz y confiada durante el trayecto. Al llegar al destino, Barrelier se acercó al vehículo y, tras una breve negociación por el pago del viaje, ambos se retiraron caminando. Ariel no percibió nada sospechoso en ese momento, ya que Agostina parecía ajena a cualquier peligro.
El testimonio de Ariel fue fundamental para la investigación, permitiendo a la policía enfocar la búsqueda y obtener información clave sobre el paradero de la menor y la identidad del sospechoso. A pesar de no haber detectado señales de alarma, Ariel expresó su pesar por no haber podido evitar el desenlace fatal, pero su colaboración fue esencial para la justicia.