El remisero Ariel, quien trasladó a Agostina la noche de su desaparición, relató detalles cruciales sobre el viaje. Describió a Agostina como una joven contenta y confiada, que le mencionó que iba a encontrarse con el novio de su mamá para darle una sorpresa.
Al llegar al destino, un hombre se acercó a pagar el viaje. Ariel describió que el individuo estaba encapuchado y con la cara poco visible debido al frío, pero al momento de la discusión por el pago, giró el rostro y Ariel pudo verlo. El remisero contactó a la madre de Agostina, Melisa, y al describirle al hombre, ella reconoció inmediatamente de quién se trataba.