CIS y Matilda, una pareja afgana, enfrentan la dura realidad de la deportación tras el rechazo de su solicitud de asilo en Suecia. La pérdida de sus permisos de trabajo y sustento marca un punto de inflexión devastador en sus vidas, dejándolos en una situación de profunda incertidumbre.
Aziz, otro refugiado afgano, teme regresar a su país natal donde la minoría Hazara, a la que pertenece, vive bajo constante amenaza de los talibanes. La posibilidad de ser encarcelado o incluso asesinado lo impulsa a buscar un nuevo comienzo en Alemania, solicitando asilo para garantizar su seguridad.
La comunidad de Ania, a pesar de haber rechazado inicialmente acoger refugiados, ahora brinda apoyo a quienes enfrentan estas difíciles circunstancias. Sin embargo, el caso de un hombre somalí, cuya deportación a Finlandia fue impedida temporalmente por resistencia pacífica, evidencia la tensión entre las decisiones de la Oficina Federal de Migración y las acciones de algunas congregaciones.