Putin acusa a Ucrania de ser agresora y de atacar zonas civiles con drones, calificando estos episodios como una nueva escalada del conflicto.
Rusia sostiene que los ataques tuvieron como blanco instalaciones civiles y entidades educativas, mientras que Ucrania denuncia que Rusia ataca deliberadamente objetivos civiles. Un dron alcanzó un edificio de departamentos en Kherson, resultando en un muerto y 12 heridos.
Ambos bandos utilizan drones como herramienta bélica, ampliando el alcance de las operaciones militares más allá del campo de batalla. La primera víctima sigue siendo la población civil, atrapada entre ambos fuegos.