Se reflexiona sobre la importancia de la prevención y la educación en la captación de menores. Se enfatiza la necesidad de que los adultos asuman la responsabilidad de advertir a los jóvenes sobre los peligros en línea y en la vida real.
Se sugiere la implementación de charlas en escuelas secundarias para informar a los adolescentes sobre las distintas modalidades de captación utilizadas por delincuentes, incluyendo el uso de redes sociales, regalos y ofertas engañosas. Se destaca la inocencia de Agostina Vega como un factor que contribuyó a su vulnerabilidad.