La primera víctima de Barrelier relató que, tras ser secuestrada y maniatada, la policía allanó la casa y encontró sus pertenencias, pero no el celular ni las armas. A pesar de presentar todas las pruebas, Barrelier fue liberado a los 30 días, lo que la joven calificó como incomprensible.
La víctima expresó su incredulidad ante la liberación de Barrelier, ya que según trascendió, la denuncia no había prosperado por miedo de la víctima a retirar cargos, algo que ella desmintió. La joven afirmó haber ratificado todo y presentado pruebas contundentes.
Señaló que la policía y la justicia creyeron la versión de Barrelier, quien negó conocerla, a pesar de que sus pertenencias quedaron en la casa y los vecinos la vieron salir de allí. La víctima cuestionó el accionar judicial que, en lugar de investigar, pareció invertir los roles.
La joven víctima también mencionó que Barrelier le pidió que se desnudara para que quienes iban a traer dinero la vieran bien, sugiriendo una posible conexión con redes de trata. A pesar de las pruebas, la justicia no actuó de manera contundente, generando dudas sobre la investigación y el accionar de los funcionarios.