Un local comercial en Loma Hermosa fue atacado por un pirómano por segunda vez en pocos meses, generando gran temor en la propietaria, Marcia.
El incendio, que comenzó rociando combustible en la puerta del local de ropa de mujer, destruyó el frente pero no afectó la mercadería. El atacante también resultó herido pero logró escapar.
Marcia expresó su angustia y miedo, solicitando que el ataque cese para poder trabajar tranquila. Sospecha que podría tratarse de un ataque dirigido, ya que otros alquileres del mismo propietario no han sido blanco de vandalismo.
Se investiga si el atacante es la misma persona que en marzo, aunque las características físicas y la forma de operar parecen distintas. La dueña cree que a los atacantes les pagaron para cometer el acto.