Se debate sobre la comunicación del fiscal y su accionar en la conferencia de prensa, considerándolo un error y una falta de sensibilidad hacia la familia. Los periodistas defienden su rol de informar y critican la actitud del fiscal, quien, según ellos, debería haberse actualizado sobre los tiempos actuales.
Se cuestiona la rigidez del fiscal al no permitir hablar al ministro de seguridad y al responder preguntas dirigidas a él. Se enfatiza la importancia del trabajo profesional y respetuoso de los periodistas, diferenciándolo de aquellos que no actúan correctamente. Se menciona la presión política y la preocupación del gobernador, el ministro y la policía.