Se aborda la problemática de la interpretación de indicios en escenas del crimen, como la presencia de ADN. Se advierte sobre el riesgo de incriminar erróneamente a personas basándose únicamente en pruebas forenses sin un análisis contextual adecuado. Se critica la falta de interpretación de la escena por parte de la justicia, lo que puede llevar a conclusiones precipitadas.
Se enfatiza la importancia de seguir los protocolos de investigación, especialmente en casos de femicidio/feminicidio, y se señala la carencia de personal especializado en criminalística dentro del sistema judicial argentino. Se critica la tendencia a encerrar a los fiscales en laboratorios sin darles la orientación necesaria para la correcta aplicación de los procedimientos y la interpretación de las pruebas.