Una nueva ley en Paraguay agrava las penas de cárcel para quienes realicen ocupaciones de tierras, afectando principalmente a comunidades campesinas e indígenas.
Estas tierras, en su mayoría "malavidas" y otorgadas ilegalmente durante el régimen, son reclamadas por las comunidades. La ley, impulsada en un contexto de conflicto por la tierra, penaliza a quienes buscan recuperarla.