Se presentó un testimonio de "novela de la vida real" donde una mujer relató sus luchas contra la adicción a las drogas y la pérdida de dos bebés en embarazos tempranos. La fe en Dios y la asistencia a la iglesia fueron fundamentales en su proceso de recuperación.
Tras aferrarse a la palabra de Dios y recibir apoyo espiritual, la mujer logró un embarazo a término y dio a luz a su primer hijo, Eric, a quien considera un milagro. Posteriormente, tuvo a su segundo hijo, Gabriel, completando su familia.