En Brasil, un particular decidió crear su propio museo de cera con figuras de personajes famosos como Lady Di, Elvis Presley, Einstein y el Papa. Sin embargo, las réplicas son de tan mala calidad que el museo ha sido calificado como "un museo del horror".
A pesar de lo "feo" y "malo" de las figuras, el lugar atrae visitantes por lo grotesco y la posibilidad de reírse de las representaciones.