Bolivia atraviesa una grave crisis de 30 días de bloqueos de rutas que paralizan el suministro de alimentos, combustible y medicamentos. La situación genera escasez e inflación, afectando el acceso a productos básicos como el pollo, cuyo precio se ha duplicado en La Paz. Más de 100.000 pollos han muerto en granjas por falta de alimento balanceado.
El presidente Rodrigo Paz enfrenta la peor crisis económica en 40 años, denunciando una conspiración y atribuyendo la situación a gobiernos socialistas anteriores. A pesar de los esfuerzos del gobierno por habilitar corredores humanitarios y puentes aéreos, los bloqueadores persisten, agravando el desabastecimiento y el racionamiento de oxígeno y alimentos en hospitales.