Ricardo Moreno niega la autenticidad de un audio que lo compromete en el caso Barrelier, calificándolo de "trucho" y editado con inteligencia artificial. Sin embargo, sus declaraciones públicas previas sobre haber conseguido trabajo para Barrelier son confirmadas.
Se cuestiona la minimización de los actos de Barrelier como un "moco" por parte de Moreno, contrastando con la gravedad de los delitos de femicidio y secuestro. Se señala la contradicción entre su negación del audio y sus afirmaciones públicas.