El entrevistado expresa profunda tristeza y dolor por la situación actual de Argentina, atribuyendo el surgimiento del gobierno de Javier Milei a cambios necesarios pero también a la degradación de la democracia por gobiernos anteriores.
Critica duramente al kirchnerismo por, según él, haber "degradado" banderas como la justicia social y los derechos humanos, generando un "huevo de la serpiente" que desembocó en el actual gobierno libertario, al cual reconoce que está cumpliendo sus promesas de campaña, lo cual le parece tremendo.
Señala que, si bien el gobierno actual enfrenta una herencia difícil en términos de pobreza, sus políticas de ajuste permanente y la falta de un plan económico claro son preocupantes.