El programa cuestiona la actuación de la justicia argentina tras la liberación de un hombre con antecedentes por privación ilegítima de la libertad, quien posteriormente fue imputado por el femicidio de Agostina.
Se relata el caso de una víctima que denunció a este hombre por secuestro y amenazas, pero solo recibió una pena de 20 días de prisión y fianza, lo que genera debate sobre la laxitud de las leyes.
Los panelistas discuten si una intervención judicial más severa en el caso anterior podría haber evitado el femicidio de Agostina, concluyendo que la psicología del agresor como psicópata integrado sugiere una obsesión que no se detiene hasta alcanzar su objetivo.
Se compara este caso con otros de violencia de género, destacando la falta de acción estatal y la desprotección de las mujeres en Argentina.