Se critica la falta de preservación de la escena del crimen, específicamente la casa de Barrilier, calificándola de "desatino" por parte de los investigadores.
Se explica que cada lugar (escena primaria, secundaria, posible tercera) debe ser preservado y tratado con métodos forenses para obtener evidencia válida.
La falta de preservación y cadena de custodia puede invalidar la evidencia, impidiendo que se convierta en prueba judicial.