Se genera un debate sobre la interpretación de las interacciones infantiles y su posible conexión con problemáticas sociales adultas, a raíz de comentarios de Laura Ubfal y Flor de la V.
Flor Peña cuestiona la profundidad del análisis de Ubfal, sugiriendo que se excede al vincular juegos inocentes de niños con temas complejos como el "incelismo", argumentando que los niños de esa edad no tienen esa perspectiva.