El fiscal Raúl Garzón brindó una conferencia de prensa sobre el caso Agostina Vega, pero su accionar fue criticado por intentar dar una clase de derecho y por celebrar el trabajo de los perros en la investigación, en un contexto de dolor social.
El fiscal intentó defender la actuación de las fuerzas de seguridad y asegurar que no se habían cometido errores, a pesar de las dudas sobre el inicio de la investigación y la indignación de la sociedad.
La conferencia de prensa fue calificada como un "show bochornoso" e "indignante", dado que se realizó en un momento de profundo dolor por la muerte de una niña de 14 años y en medio de protestas.