Se cuestiona la celeridad y precisión del fiscal al determinar la data de muerte de Agostina en la conferencia de prensa, apenas horas después del hallazgo del cuerpo.
Peritos consultados consideran "casi imposible" determinar con exactitud la fecha de muerte en el terreno, con un cuerpo recién desenterrado y en condiciones adversas.
Se sugiere que el fiscal pudo haberse apresurado para evitar preguntas sobre la demora en la activación del protocolo de búsqueda, generando dudas sobre la veracidad de la información proporcionada.