Se debate el accionar policial y judicial en el caso del femicidio de Noelia Rivero. La familia denuncia que la policía tardó dos horas en ingresar a la vivienda donde se encontraba la víctima, a pesar de haber recibido un llamado al 911 que alertaba sobre gritos.
Expertos explican que, si bien la policía necesita una orden judicial para ingresar a una propiedad privada, existe la figura del "allanamiento de urgencia" que el fiscal puede solicitar en casos de riesgo inminente. Se cuestiona por qué no se utilizó esta herramienta, lo que podría haber salvado la vida de Noelia.
La familia también señala que Noelia había presentado una denuncia por violencia de género contra su exnovio, Tomás Núñez, la semana anterior al crimen. Se investiga si esta denuncia fue debidamente atendida y si se tomaron medidas de protección, como una orden de restricción perimetral, que no habrían sido efectivas ya que la pareja convivía.