Raúl, tío abuelo de Agostina, expresa la convicción de la familia en que se hará justicia y que Barrelier y sus cómplices pagarán por el crimen.
La familia planea continuar con las protestas y marchas hasta que se obtenga una condena para los responsables.
Aunque no está al tanto de los detalles de la causa, Raúl manifiesta la esperanza de que se investigue a fondo y se determine la participación de otras personas en el asesinato.