El gobierno de Donald Trump decidió no avanzar con un polémico fondo de 1800 millones de dólares destinado a compensar a supuestas víctimas de la politización de la justicia federal.
El Departamento de Justicia acatará el fallo judicial que congeló el mecanismo, aunque discrepa con la resolución. Según Axios, la fuente cercana al caso resumió la situación como "muerto por ahora".
El fondo, criticado por carecer de base legal y por la posibilidad de beneficiar a condenados por el asalto al Capitolio, fue bloqueado por jueces federales ante múltiples demandas. El senador John Sum pidió que la administración cierre el fondo por sí misma, evidenciando la tensión política en torno al uso de recursos públicos.