Se critica la ideología del gobierno de Javier Milei, que busca equiparar el femicidio a otros tipos de asesinato como salideras bancarias o crímenes pasionales.
Esta perspectiva, según el análisis, minimiza la violencia de género y busca instalar la idea de que la vida de las mujeres no tiene un valor particular.
A pesar de los esfuerzos por contrarrestar esta visión, se advierte que el gobierno ha logrado instalarla en gran medida.