Se analiza el rol del círculo íntimo de los psicópatas, como Barrelier, y hasta qué punto son cómplices o víctimas de engaño. La psiquiatra forense considera que la madre de Barrelier es una víctima secundaria, ya que un psicópata manipulador puede engañar incluso a sus propios familiares.
Se plantea la duda sobre si la madre tenía parámetros para comparar el comportamiento de su hijo y si sabía de sus antecedentes. Se concluye que, si bien pudo haber tenido conocimiento de algunos hechos, la manipulación constante por parte del psicópata dificulta determinar el grado de su implicación.