La economía argentina registró superávit tras siete meses, aunque persiste la preocupación por la fuga de divisas. Se estima que la inflación (IPC) de mayo desaceleró, pero se mantiene por encima del 2%.
Las ventas de indumentaria continúan en baja, y se prevén ajustes en las empresas. Por otro lado, se observa un récord en los préstamos corporativos en dólares, mientras que los gobernadores reclaman por cambios en las tarifas de zonas frías.