Se expusieron las dificultades que enfrentan las mujeres para denunciar a parejas o maridos violentos, especialmente cuando no tienen un lugar seguro a donde ir.
El temor a represalias y la necesidad de regresar a la misma casa donde reside el agresor son obstáculos significativos para la denuncia.
Se enfatizó la importancia de que la sociedad aprenda a corregir estas conductas y brinde protección a quienes denuncian, en lugar de exponerlas a un mayor peligro.