Se investiga a Gabriel Ledesma, quien operaba una presunta productora de modelos a través de Instagram. Citaba a las jóvenes en consultorios médicos, presentados como lugares de producción, donde les tomaba medidas y grababa videos sin su consentimiento.
Las víctimas coinciden en que los lugares de encuentro no parecían estudios de producción, sino clínicas, con camillas y personas esperando ser atendidas. Se sospecha que Ledesma utiliza estas citas para cometer abusos.