Se cuestiona por qué el teléfono celular de Agostina, que se apagó el domingo, no fue localizado hasta el sábado siguiente, a pesar de que la tecnología permitiría rastrearlo rápidamente.
Se critica la "inoperancia del Estado" y la "mala práctica" en la investigación, ya que la fiscalía habría tenido la trazabilidad del celular de Barrelier días antes.
Se subraya la importancia de la evidencia física y digital para confirmar la ubicación y los movimientos, y se lamenta que, teniendo la información, la búsqueda se haya demorado tanto.