Se cuestiona la demora en la actuación judicial y policial en el caso Agostina, especialmente tras la denuncia de la madre sobre Barrelier. Se critica que la intervención se intensificó recién cuando los medios nacionales tomaron conocimiento del caso.
Se señala que, luego de la presión mediática, se realizaron múltiples allanamientos en un corto período, sugiriendo una reacción tardía y motivada por la exposición pública más que por una acción proactiva.