El programa LAM inició un profundo debate sobre la educación sexual, el machismo y los estereotipos de género, a raíz de comentarios vertidos por Flor Peña en su programa sobre la relación entre niños y niñas.
La discusión se centró en cómo los comentarios de Flor Peña, aunque quizás bienintencionados, podrían interpretarse como una normalización de ciertas actitudes machistas. Se planteó que, en un contexto de creciente preocupación por los femicidios y la violencia de género, es fundamental educar a los niños desde temprana edad sobre el respeto y los derechos de las mujeres.
Se abordó el concepto de "incels" y la frustración que puede llevar a la radicalización de odio hacia las mujeres. Los panelistas coincidieron en la importancia de la Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas y en el rol fundamental de padres y madres en la educación de sus hijos varones para prevenir la violencia y el maltrato.
Se criticó la tendencia a sexualizar a los niños en los medios y la banalización de temas sensibles. Se enfatizó que, si bien Flor Peña es vista como una figura de mente abierta y defensora de los derechos de las mujeres, incluso ella puede incurrir en "micromachismos" sin darse cuenta. El debate también incluyó la preocupación por el acceso irrestricto a internet y la exposición de los jóvenes a contenidos machistas y violentos.